El circo se les desmorona

Cada vez se estrecha más el círculo y cada vez parece más probable que se anuncie que los padres de Madeleine Mccann son los culpables de su desaparición. Su última actuación parece un intento, más que para demostrar su inocencia, para limpiar su nombre: han contratado como jefe de prensa a Phil Hall, ex director del diario sensacionalista británico ‘News of the world’ (versión dominical el amarillentísimo ‘The Sun’).

Todas estas molestias para demostrar su inocencia, cuando en realidad si no fueran culpables no tendrían ninguna necesidad de contratarlo, hablan muy mal de su sentimiento de culpa. Contratar a un ex director como este, aconstumbrado a tratar con bulos mediáticos y un auténtico maestro de vender al público cosas que no son ciertas , suena a que se ven acorralados por los medios.

La historia, más propia de una película de domingo por la tarde en Antena 3 que de una investigación policial, cada vez apunta más hacia Gerry y Kate. Dos enfermeros, con my buen nombre dentro de su círculo de amigos (él con aspiraciones políticas dentro de la sanidad pública); una hija hiperactiva, que según diversos escritos por la madre era un auténtico dolor de cabeza para ellos. Es lógico pensar que se pudieron pasar algún día con los sedantes, demasiado confiados en sus conocimientos médicos, y causarle la muerte a su hija involuntariamente. A partir de aquí, una campaña mediática para desviar la atención por todo el mundo, y que al final parece haber acabado devorándoles a ellos mismos.

Ahora todo el circo que ellos mismos construyeron, con la ayuda de diversos amigos muy influyentes, se les viene encima. Tal vez nunca se llegue a saber la verdad de este caso, pero sí es cierto que alguien que no tiene qué esconder no tiene porqué montar un circo similar al que han montado estos señores. Al menos ahora sí que conseguirán distraer la atenión con un vendedor de humo de primera, aunque tal vez sea demasiado tarde.